Si no sube la boleta, ¿se acaban los problemas?
- Equipo de redacción

- 15 dic 2020
- 3 Min. de lectura
Los motivos de los plantones de diciembre y la necesidad de vigilar ante una posible alza de las boletas

Foto: FEPUC
El día 30 de noviembre a las 9 pm se publica la convocatoria de la FEPUC para la realización de tres plantones en el frontis de la universidad. El objetivo de estos, como bien se especificó en las publicaciones de Facebook, era tomar postura en contra de la censura. Esta censura que sería un correlato de la sanción a la protesta en el Campus debido a la imprecisa redacción del nuevo Reglamento Unificado. Así mismo, siendo la fecha tan próxima al mes de diciembre, mes en el que se determina el presupuesto para el siguiente año académico en la PUCP, los estudiantes decidieron manifestarse en contra de una posible alza de las pensiones para los ciclos del 2021. Las manifestaciones por este motivo han sido una continuidad desde hace dos años, desde el infame “escándalo de las moras ilegales”. A pesar de que por ley se prohibía el cobro de moras y otros en caso de atrasarse el pago de las mensualidades, este ilegal acto tuvo cabida en nuestra casa de estudios desde 2012 hasta el 2018. Este fue un punto de inflexión que impulsó al estudiantado a buscar, reflexionar y exigir una mejora de los servicios educativos sin que ello signifique aumento desmesurado de las pensiones. El proceso de elitización de la universidad ha sido por varios años un tema recurrente dentro de la comunidad y en esta línea se encontraron las arengas, protestas y consignas de los plantones a lo largo de los años.
La pandemia por la COVID-19 y las medidas de distanciamiento social fueron uno de los motivos por los cuales la protesta estudiantil fue llevada a las redes sociales a inicio del año y la petición de la reducción del crédito de cara a una crisis global. Las preocupaciones del estudiantado quedarían relegadas, el valor del crédito no tendría su incremento inicial de 3.1 más que el año anterior, sino que costaría lo mismo que en 2019. Aún cuando el peor de los escenarios no existió, la medida tomada generó que mucha/os estudiantes no pudieran matricularse de manera normal en el ciclo académico. Frente a las reiteradas crisis que el estudiantado experimentó y al apoyo, a veces esquivo, a veces tardío, el estudiantado decisión organizarse una vez más y autoconvocarse para manifestarse de manera presencial en contra de cualquier alza injustificada o innecesaria de las boletas. La convocatoria primera siendo para los días: 5, 7 y 9 de diciembre.
El día 3 de diciembre desde la editorial de PuntoEdu, el medio escrito institucional se informó a la comunidad en unas escuetas 3 líneas que el valor del crédito académico del 2021-1 se mantendría con igual costo. Sin embargo, no hay más que esto. ¿Cuestiones pendientes? El planteamiento no abarcaría el año académico entero. Los/as estudiantes y sus familias merecerían algo de cereza dentro de este contexto adverso. Ha de tenerse en cuenta que, si bien en el horizonte la vacuna y demás “mejoras” de nuestra situación sanitaria se avizoran, la crisis económica y política perdurarán. Las consecuencias de estas se verán reflejadas en nuestras posibilidades para acceder a los cursos de las mallas curriculares, un ciclo atrasado no suele ser beneficiosos, pues conllevan muchos cambios futuros. En este sentido, es el artículo del PuntoEdu puede ser interpretado como un llamado a la calma frente al reclamo reiterado de los estudiantes, sin aclarar el panorama entero del 2021.
Frente a esta situación, siempre es pertinente hacer un llamado a la reflexión, la vigilancia y la crítica. El estudiantado organizado debe seguir pendiente de la implementación del Reglamento Unificado y el estado de las pensiones y el valor del crédito durante todo el año.





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